A — Que a través de actos humanitarios hacemos conocer el carácter justo, misericordioso y amoroso de Dios.
B — Que trabajar con los necesitados es una expresión de nuestro amor por Dios.
C — Que el ministerio compasivo de Jesús es motivo y recompensa suficiente.
D — Que somos una Agencia de cambio y un instrumento de gracia y providencia.
E — Que al realizar nuestro trabajo expresamos preocupación, compasión y empatía.
F — Que al aliarnos equitativamente con los necesitados produciremos un cambio sostenido.
G — Que la edad, el sexo, la raza, la cultura y las familias enriquecen a las comunidades con quienes trabajamos y son recursos que deben de ser respetados y afirmados.
H — Que sin discriminación y con respeto hacia las diferencias, aceptamos a las personas como iguales sin importar su raza, su etnia, su sexo, o su afiliación política o religiosa.
I — En el desarrollo participativo que utiliza tanto la capacidad de hombres como mujeres y provee oportunidades iguales a individuos de diferentes antecedentes étnicos, religiosos y culturales.
J — Que todas las personas tienen derechos fundamentales a atención física, materiales y servicios básicos.
K — Que todas las personas, especialmente los niños, tienen derecho a una vida de oportunidades y a la libertad de elegir su propio futuro.
L — En capacitar a sus aliados para crear estructuras comunitarias participativas y sostenibles donde se fomente el intercambio de información y la participación civil.
M — Que todos los recursos, oportunidades y ventajas son dones que deben ser administrados responsablemente.
N — Que todas las personas, especialmente las mujeres y los niños, tienen el derecho a protección y a vivir libres de violencia, explotación sexual y toda otra forma de abuso.
O — En demostrar integridad y transparencia a todo nivel en nuestro trabajo.